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Thursday, February 18, 2010

Facilismo


Los avatares del comercio internacional han acrecentado nuestra dicha durante los ultimos meses, trayendo a precio de venta de organos (como de costumbre), los bitters de naranja de Angostura. Hemos hablado antes del amor por los bitters. Hemos evidenciado, sin explicitarla, una preferencia por el gin como spirit por excelencia. Combinando estas dos aficiones con un dash de vagancia elemental, presentamos una alteracion del viejo pink gin tan conocido.

Una copa de martini o incluso una de vino y siete o ocho dashes de Angostura de naranja; giramos la copa, haciendo rodar el liquido hasta cubrir toda la superficie interna. Identico procedimiento con un dash minimo de Campari. Dos medidas de gin y quizas un hielo. La alegria no siempre sale tan barata.

Saturday, November 15, 2008

"The smell of Mint does stir up the minde..."


Porque lo dijo Plinio. Porque se puede volver disculpandose o por la puerta grande. Aun sin merecerlo.

Una idea apurada para el verano inminente: Campari Mojito. Machacar algo de azucar, unas hojas de menta y dos medidas de limon (lima quizas) en un vaso de Old Fashioned. Filtrar. Hielo, tres partes de Campari y decorar con otras tantas hojas de menta.

Thursday, February 21, 2008

No tan clasicos


Existe la creacion. Existe la originalidad mal que nos pese; lo que nos pesa en todo caso es no ser nosotros los originales. Y si involucra gin y lima y aperitivos vetustos, porque no extenderle un voto de confianza al desconocido de turno. Caipigin, le dicen.

Liturgia

Una lima en cubos y azucar, machados en la coctelera. Dos de gin, un dash de Pineral, todo batido con hielo abundante. Vaso de Old Fashioned, quizas un trozo de lima de decoracion.

Raconte

Un invento del clasiquisimo Gabriel Santinelli, barman del Merriot. Si no es por el lado de las letras o la musica, consuela saber que algo puede hacerse en este pais con la cocteleria.

Lo personal es etilico

Negociar unas horas de estudio por un trago previo. Y pensar, cada dia con mas certeza, que la lima y el gin son de los placeres mas claros y contundentes que pueden experimentarse.

Monday, January 7, 2008

Veraniego

Polvo y mas polvo en casa, los libros amontonados y el calor de esta ciudad infame. Gana la vagancia y seguimos (pero no tanto) a Raoul Duke para pasar el dia. Vaso ancho, dos medidas de ron añejo, dos cuartos de limon o lima machacados. Hielo abundante y un dash de algo para endulzar; cherry brandy, amaretto, lo mismo da.

Wednesday, October 24, 2007

A death in the family

La sensacion de dispendio y desverguenza se apodera de nosotros mientras abrimos esa botella de champagne, esa cerveza artesanal, ese cognac importado. Ya nada importa demasiado; rotos los sellos, queda solamente la opcion bacanal y el experimento audaz. Es un pensamiento alegre que a veces baste con un flute, cerveza y vino espumante para hacer el dia pasable. Con ustedes, el Black Velvet.

Liturgia

Partes iguales de stout y champagne. La ortodoxia pide un vaso de cerveza; algunos sugieren incluso el uso de una cuchara invertida para verter el champagne, a fin de que los componentes no se mezclen y se logre un efecto de "capas" en la presentacion. Aventurados nosotros, la opcion de la casa es un flute y que los alcoholes se mezclen en libertad, que tanto...

Raconte

Corre 1861; la muerte del Principe Alberto hace que los ingleses (siempre decorosos ellos) decidan teñir todo de luto, inclusive el champagne. De lo mejor que han visto estos cuentos de cocktail.

Lo personal es etilico

A veces es dichoso el error. Para aquellos que pensamos que todo aquello que vale algo se encuentra tras un molesto camino de penalidades, que una combinacion tan elemental sea de un cierto valor estetico/etilico parece presentarnos una esperanza breve.

Sunday, September 30, 2007

Variaciones

El formato sour no deja de maravillarnos con sus posibilidades. Un limon sin puntas ("you top and tail the lemon" decia el barman de Bombay), cortado en gajos y machacado con enjundia en un vaso de Old Fashioned. Hielo, unos generosos dashes de bitter Angostura y dos medidas de Amaretto. Pequeños placeres.

Saturday, September 22, 2007

Fintas y violetas

Sabemos que estamos aplicandonos a un arte cuando el desengaño se hace costumbre. Conviene sospechar de nuestro curso actual si no encontramos tras el respiro de cada supuesta victoria una finta taimada, el close, but no cigar riendose de nosotros.

El Aviation es un trago viejo, de alla por el ´20. Un puñado de libros de buen nivel lo incluyen como ejemplo de "clasico-que-ya- nadie-prepara", cosquilleando el morbo elitista de nos bebedores. Incluso se da el lujo de incluir un ingrediente supuestamente raro: el licor de marraschino.

Como siempre, hay algo tras bambalinas. La receta original data de un ignoto libro de 1917, "Recipes for Mixed Drinks" de Ensslin. Y alli se encuentra la verdadera perla, el ingrediente perdido: crema de violetas.

La sospecha es inevitable y nos lleva a pensar en la infinita semiosis que mencionaba Eco, la intertextualidad o alguna zarandaja afin. Buscar el imposible original hasta en las copas es menos heroico de lo que suena.

Liturgia

La mayoria de los libros actuales indican dos de gin a media de limon y media de licor de marraschino. Batido, copa de Martini y cereza. Entre los defensores de esta version se cuenta el eximio Robert Hess. De Groff sugiere por otra parte una medida entera de marraschino y rulo de limon.

El libro de Ensslin lee lo siguiente: dos de gin, media de limon, un tercio de licor de marraschino, un sexto de crema de violetas. Batido, copa de Martini y cereza.

Raconte

No hay anecdotas particulares sobre su creacion, pero si una minucia valida. El nombre, aparentemente arbitrario, cobra sentido en la receta original: la crema de violetas daba un toque azulado y aereo al trago, que es cristalino en su version moderna.

Lo personal es etilico

Caer en la trampa puede llegar a darnos una sensacion de cofradia cuando los estupidos son muchos. Queda al menos la esperanza de poder compadrear al primer imprudente que quiera sorprendernos con la version moderna de este trago, apelando a nuestro supuesto conocimiento de un poco confiable "original".

En otro orden de cosas, algun dia una mujer hara un curso de cocteleria para impresionarme.

Sunday, September 2, 2007

Instant classics

Algunos posts atras tentabamos la posibilidad de que el calificativo "clasico" pasara por una afinidad con ciertas lineas directrices mas que por una cuestion cronologica estricta. Los anglos tienen una frase hecha para esto: lo que llaman instant classic.

El Jasmine es un trago sutil; no se diferencia mucho en su formula de primos hermanos como el Delilah o el Pegu. Sin embargo, toda receta que combine Campari y gin merece ser mencionada al menos una vez. Como parental disclaimer final, conviene recordar a las feminas que su color rosado no implica una falta de contundencia.

Liturgia

Tres recetas, tres visiones. La ortodoxa, de Paul Harrington: una y media de gin, una de limon, un cuarto de Cointreau, un dash de Campari. La polemica, de Robert Hess: una y media de gin, media de limon, una de Cointreau, tres cuartos de Campari. Por ultimo, la de la casa: una y media de gin, media de limon, media de Campari, media de Cointreau.

En todos los casos, copa de Martini y un rulo de limon.

Raconte

Una subita inspiracion del eximio Paul Harrington en Chez Panisse, pensado segun las malas lenguas como una variacion del Pegu. Nombrado en honor a Matt Jasmine, lavacopas inquisitivo.

Lo personal es etilico


Alla lejos y hace tiempo, cuando todavia lo etilico era una esperanza; uno de los primeros tragos "no convencionales" probados en la inocente intimidad del hogar. Imposible no recordar a Manrique y su lapidaria sentencia sobre el tiempo pasado.

Tuesday, August 14, 2007

Sweet n´ Sour

El trago generico, un sinsentido esencial. En este ambito de infinitesimos y particularidades, la cuestion de los universales puede arder mas de una Troya. Refugiamonos entonces bajo el ala docta del Maestre DeGroff para presentar una aliteracion atrevida: el cocktail-concepto.

Liturgia

Esencialmente, un Sour se compone de licor base (Whisky, Brandy, etc.), un elemento acido (limon o lima, aunque podria llegar a ser naranja) y un elemento dulce (algun Triple-Sec o symple syrup en su defecto).

El Maestre indica una y media o dos medidas de licor base, tres cuartos de ingrediente acido y una de dulce. Preferible no sobreexigir cabezas de barman y decantarse por los numeros enteros: 2-1-1. Maravillas como el Sidecar y el Edisonian parecen darnos la razon.

Raconte

Nulo. Bueno seria saber cuando alguna mente hetedoroxa se atrevio a extrapolar una formula generica de una serie de cocktails particulares. Sabiendo los difusas que son las cronologias del pensamiento abstracto, la resignacion nos alcanza rapidamente.

Lo personal es etilico

Una categoria intuida antes de leerla como tal. Clasicos y pesimistas, entendemos lo mas cercano a creacion que puede haber en una barra: el descubrimiento de viejas formas olvidadas.

Sunday, August 5, 2007

Figurita dificil

Los componentes exoticos pueden ser un aliciente para el bebedor, pero un fastidio para el barman. Licores raros, especias, bitters ausentes y demas conspiran para hacer que ciertos cocktails sean realmente una figurita dificil.

Sin llegar al extremo de otras rarezas, el Grasshopper (Saltamontes para los amigos) tiene entre sus ingredientes crema batida. Nada del otro mundo, pero suficiente para que no sea una vista demasiado frecuente en la barra. Su caracter dulce y espeso tambien es un factor que lo ubica en la categoria de "placeres esporadicos". Una cana al aire. Verde, claro esta.

Liturgia

La ortodoxia pide partes iguales de licor de chocolate blanco, licor de menta verde y crema batida. En el caso de DeGroff, el doble de crema. Temerosos de la concentracion de las mentas locales y de nuestras arterias, preferimos seguir unas proporciones de 1-1/2-1. Vaso de cocktail, desde ya. Si el animo lo requiere, algo de canela o nuez moscada como adorno.

Raconte

Otro trago que se sospecha moderno por obvias razones, el Grasshopper carece de una historia memorable. Para compensar, cabe ver de nuevo "Ronin" y disfrutar el chiste que Bobby de Niro hace a expensas de este trago...

Lo personal es etilico

Si hay un circulo del infierno para la gente que habla en el cine, debe de haberlo tambien para aquellos que creen muy gracioso comparar cualquier preparado con menta a dentifrico. Es toda la justicia que se le puede pedir al universo.

Thursday, July 19, 2007

Thomas Alva


Si no ha pasado aun, alguien lo esta pensando. Escudandose en una brillantez mas o menos solida, un autor incluye en su antologia de grandes clasicos a un novato desconocido, implicando que de seguro va a convertirse en un clasico tarde o temprano. Algo parecido pasa con el Combustible Edison y el benemerito Paul Harrington. No creo que exagere al poner en su libro a este cocktail noventoso al lado de clasicos inmortales. Es solo cuestion de tiempo.

Liturgia

Dos medidas de cognac (brandy, si nos ponemos exquisitos), una de Campari, una de limon. Batido y copa de martini; rulo de limon. Si cunde la ortodoxia, el rito exige prender fuego el trago. Sugiero dejar esto en manos de barmen profesionales y optar, como suelo, por el Edisonian (lo mismo sans fuego).

Raconte

El primer disco de Combustible Edison mostraba en su contratapa la receta en cuestion. Un dato menor; su guitarrista ("The Millonaire") es responsable de la infame frase "Cocktail Nation".

Lo personal es etilico

Probablemente el primer acercamiento al Campari, si la memoria no falla. En todo caso, otra justificacion de la militancia pro-cognac (superada solo por el amor al gin). Trago poco rendidor en lo social, dificil de venderle a las mujeres. Que sabran ellas...

Sunday, July 8, 2007

Negro

Temeroso de novedades, apenas una modificacion de un clasico conocido para incorporar la fickle lady del momento. Casi un Negroni canonico (una de Campari, una de Gin) y luego el toque: media de Caña Legui, dos rodajas de limon apuñaladas. Vaso de Old Fashioned y hielo abundante.

Apenas una variación; el Negro. Dedicado a cinco criminales que hacen todo esto mas vivible.


Friday, June 29, 2007

Tetanos


Ya es casi un lugar comun aquello de la ardua simpleza; como la combinatoria con recursos limitados es un ejercicio para los grandes. Puede verse claramente esto en la cocteleria, donde son necesarios ciertos dones para innovar o sorprender en un cocktail de apenas dos partes.

El Rusty Nail, sin embargo, nos demuestra que es posible. En su casi redundancia, tiene grandes posibilidades como portal hacia los placeres del whisky. El que se pueda preparar in situ (lease, en el mismo vaso) es otro gran punto a favor. Y claro, la rara oportunidad de incorporar Drambuie a un trago, ese licor de whisky tan delicioso y amariconado.

Liturgia

Dos partes de escoces a una de Drambuie. Whisky con whisky, que joder. Algunos disidentes proponen una proporcion mas dura de tres a uno. Vaso de Old Fashioned, huelga decir.

Raconte

Conviene descreer del mito segun el cual los barmen escoceces revolvian el whisky con un clavo oxidado, por lineal. Probablemente el nombre se deba al color del trago, aunque la analogia es lunar.

Lo personal es etilico

Superar al maestro quizas sea imposible o ruin, pero enseñarle alguna que otra cosa no deja de ser una satisfaccion. En este caso, un mentor en lo etilico que se sorprendio ante la mencion del Rusty Nail y lo incorporo en su lista de favoritos tras ser introducido a el por su pupilo.

Thursday, May 31, 2007

Caramelos acidos


Conviene tener un as en la manga para cuando nos gana la vagancia; es deseable una opcion digna ante una inversion minima de esfuerzo, en el campo etilico como en otros. Un trago que pueda armarse directamente en el vaso es un punto a favor en este aspecto, asi como la ausencia de licores esotericos en su composicion.

El Whisky Sour es un excelente ejemplo de trago sencillo, de noche de hastio; "gauchito", como quien dice. Elemental en su composicion, refrescante y sospechosamente poco conocido; un buen ejemplo de porque estar a la moda en cocteleria es un merito dudoso.

Liturgia

Dos partes de escoces, tres cuartas partes de limon, una parte de jarabe azucarado. Armado en un vaso de Old Fashioned con hielo abundante. Quizas una cereza al marraschino y una rueda de limon o naranja.

Raconte

Ninguna hasta donde nuestras fuentes informan. Mas viejo que la injusticia, como dirian las abuelas. Prehistorico.

Lo personal es etilico

Un trago vilipendiado en la juventud que vuelve ejerciendo su venganza. Multiples variaciones: una parte de jugo de naranja en vez de jarabe, una cucharada del jarabe de las marrachino
(nuevamente...), unos dashes de bitters, un toque de granadina para dar color, quizas un dash de Cointreau.

Tuesday, May 22, 2007

Manhattan Transfer


Es delicado el equilibrio entre la novedad y lo establecido; en la cocteleria, la situacion se parece mucho a aquello del pajaro en mano y los cien volando. No es censurable sospechar de quien toma siempre lo mismo. Sin embargo, el ansia de continua innovacion tampoco es coherente, sobre todo ante los clasicos que han sobrevivido mas de un siglo.

El Manhattan es uno de los referentes mas fuertes de lo que podriamos llamar "cocteleria clasica", sobre todo considerando su notable longevidad; data de 1874. Un trago simple e iconico, presente aun en cartas mediocres. Sin duda un buen lugar para empezar una noche.

Liturgia

Un verdadero Manhattan se prepara con dos medidas de rye o bourbon y una de vermouth rojo. Copa de cocktail y una cereza al marraschino completan el trago. Dos dashes de bitters son casi la norma, preferentemente Angostura. Si no hay rye o bourbon disponible (situacion bastante comun), podemos cambiarlo por escoces, pero tecnicamente tendriamos entonces un Rob Roy, siempre que se cambie la cereza por un rulo de limon. Por suerte a veces nadie esta mirando.

Huelga decir que añoramos la inaguracion de nuevos circulos del infierno para aquellos innombrables que tengan la mala idea de batir un Manhattan...

Raconte

Existen dos versiones sobre el nacimiento del Manhattan, ambas ligadas a New York. Segun una de ellas, el trago fue inventado en 1874 por un barman en honor a la madre de Winston Churchill, cuando anfitriona de una fiesta por la eleccion de William Tilden como gobernador. La otra version adjudica el trago al juez de la corte suprema Charles Henry Truax, a quien su medico recomendo dejar de beber Martinis si queria bajar de peso. Aparentemente el juez pidio al barman algo para sustituir la libacion prohibida y alli nacio el Manhattan.

Lo personal es etilico

El primer trago (ya hemos hablado de ello) es especial, pero tambien lo es el primer gran trago. En el caso del que escribe, un glorioso Manhattan, obra de una amistad cimentada en el bitter y alguna nocion de arte. Ciertas variaciones a lo largo de los años: una cucharada del jarabe de las marrachino (radical, si...), cambiar el rye/bourbon por Tennessee, trocar el Angostura en un dash de Campari o Fernet.

Dos Manhattan, La Naranja Mecanica y The Wall al hilo. A veces uno se pregunta como sobrevive a ciertas cosas.

Saturday, May 12, 2007

Empalago

Para cumplir con viejas deudas; al pasar, sin estructura y con un dejo de verguenza:

Partes iguales de licor de chocolate blanco, licor de chocolare negro y Amarula. Vaso corto. Solo un cubo de hielo; salsa de chocolate, canela y quizas un dash de Angostura.

El pin no miente.

Saturday, May 5, 2007

Prima nox

El primer trago guarda para muchos la misma mistica sentimentaloide que la primera novia o el primer buen libro. Al igual que con las mujeres y la bibliografia, las primeras experiencias rara vez son las mejores desde un punto de vista tecnico. Sin embargo, la nostalgia parchadora se encarga de endulzar el recuerdo e idealizar ese paso inicial.

En el caso de este cronista, se trata del Gin tonic, coincidencia orgullosa (analoga a una primera novia atractiva o entrar a la literatura buena por, digamos, Orwell). Un trago tan elemental que un porcentaje sustancial de la poblacion lo conoce (y uno menos sustancial puede incluso prepararlo). Simple y relajado, lejos de la dignidad imperial de un Manhattan o un Old Fashioned, la contundencia de un Sidecar. Algo para aprovechar esa buena botella de gin. El favorito de John Constantine.

Liturgia

Una parte de gin, de una a tres partes de tonica segun el gusto personal (siguiendo la formula de los sours nos jugariamos por dos, pero como decia un ilusionista nacional, puede fallar...). Vaso de Tom Collins (AKA vaso largo), hielo abundante, rodaja de lima o limon.

Raconte

Por una vez la historia mantiene un dejo de credibilidad. Al parecer los soldados de la British East India Company debian beber agua tonica para prevenir la malaria; al ser la quinina brutalmente amarga (no era Schweppes lo que les daban...), la unica manera de hacerla aceptable era mezclarla con gin. Pasable historieta.

Lo personal es etilico

Cuando no es necesario aparentar clase o erudicion ante la concurrencia, un simple clasico como el Gin tonic puede ser el remedio a todos los males de una noche de verano. Si la suerte nos depara una barra con Schweppes y aunque sea un Burnett´s, acabamos de alcanzar un minimo paraiso "del cual ya nadie podra expulsarnos", como escribio Hilbert.

Saturday, April 21, 2007

Tragos de chicas

Suele ser duro beber con mujeres; descartando la cuestion del resuello etilico, suelen huir espantadas de todo aquello que no sea marcadamente dulce. Las excepciones son pocas. Para la gran mayoria de la poblacion femenina, las experiencias de barra se reducen entonces a unos inciertos brebajes que algun descarado denomina Daiquiri o a la combinacion de Coca Cola + algun spirit de pesima calidad. Por suerte, hay quizas un par de opciones mas dignas.

El South Beach es un trago moderno, inventado por el gigante Dale DeGroff para Campari en un intento de hacer mas accesible el bitter a las grandes audiencias (ya se hablo del tema en el post anterior). Dulce pero elegante, su unico defecto es quizas su color (marcadamente rosado). En todo caso, es una excelente introduccion a los placeres del Campari, enmascarado por lo citrico y un ingrediente que no solemos ver muy seguido fuera de la casa de la abuela, el Amaretto.

Liturgia

Dos de naranja, tres cuartos de Campari, tres cuartos de Amaretto (quizas media, dependiendo del gusto personal). Batido y servido en copa de martini. Como garnish, cascara de naranja flambeada.

Raconte

Lo dicho; inventado por DeGroff, ganador del concurso de tragos de 1992 de Campari. He aqui quizas otra falta de los tragos modernos: la falta de estirpe.

Lo personal es etilico

Un trago interesante para sugerir a una mujer y explicar al barman de turno (si tiene la sutileza suficiente para dosificar con precision 3/4 de medida, que no siempre...). Aunque quizas, quizas habria que perder las esperanzas y resignarse a que ellas beban su frozen daiquiri mientras uno masculla burbujas en su Manhattan...

Saturday, March 31, 2007

Clasicos en el recuerdo

Tras la bruta campaña sesentosa de Smirnoff con Bond y compañia, el Vodka se impuso como elemento primordial de cocteleria barata. Amen del Bloody Mary y alguna otra rareza, este spirit se encuentra ayuno de tragos clasicos, hermano bobo del Gin si existe tal cosa.

La war casualty en este caso fue una bebida mucho mas noble y de mayor estirpe: el Cognac (o Brandy, si seguimos los desvarios DOC). Clasicos como el Sidecar, el Edison o el Brandy Crusta desaparecen de las cartas y de las memorias fragiles de los barmen. Cabe recordar al primer integrante de esta triada.

Liturgia

Bajo la estructura estandar de los "sours", dos medidas de cognac, una de limon y una de triple-sec (Cointreau, si estamos dispendiosos). Se admiten variaciones; DeGroff sugiere un 1-3/4-1 del cual desconfiamos respetuosamente. Batido, copa de martini y cascara de limon o naranja (flambeada, si el encendedor y la agilidad de los dedos permiten).

Raconte

Nuevamente la linealidad de la historia da ganas de patear frentes. Supuestamente, su nombre se debe a un cliente del "Harry´s New York Bar" de Paris, un capitan americano de la Great War que llegaba al establecimiento en (adivinaron) el sidecar de una moto. Algun dia esta condenada industria va a tener que comprar algunos creativos.

Lo personal es etilico

Un salvavidas como pocos, el Sidecar es un trago sobresaliente para iniciar a amigos y conocidos en los placeres de la cocteleria clasica. Lo suficientemente simple como para armarlo de urgencia, lo suficientemente exotico como para asombrar a mujeres vulgares con un supuesto conocimiento de bartending...

Tuesday, February 27, 2007

Amaro

Sorprende que un supuesto bon-vivant como Bond aclare pelicula tras pelicula una idiotez del calibre de "stirred, not shaken"; sorprende asimismo que el barman de turno no le sacuda un Cobbler por la cabeza al agente secreto de su majestad.

Nadie bate un Martini. Un Manhattan no puede servirse en vaso de trago largo. Un Old Fashioned no lleva soda (aunque lo diga DeGroff). Sin embargo, un clasico como el Negroni admite sorprendentemente ciertas licencias, quizas a cuenta de ser un trago veraniego, fresco, algo que podriamos ver quizas en el copetin del abuelo, rezago de epocas de mas estilo. Suficientes barmen difieren en lo que hace a la presentacion del trago (vaso de Old Fashioned o copa de Martini?) y al garnish (rodaja de limon o rulo?) como para sentirnos tentados de tomar partido.

Liturgia

Partes iguales de Vermouth rojo, Gin y Campari. Vaso de Old Fashioned con hielo abundante y media rodaja de limon (o naranja, que diablos). En su defecto, copa de Martini y rulo de limon (y a esto llamamos algunos Camparinette, que cambiar la presentacion es cambiar el trago).

Raconte

Los hombres sensibles nos quieren convencer de un aristocrata italiano del ´20, un tal Conde Camillo Negroni que cambiaba la soda en su Americano por Gin. Nuestro evemerismo galopante descree y repite la historia oficial: un trago nacido en los cafes de Italia, distinguido con su nombre actual por los mercaderes de Campari alla por el ´50.

Lo personal es etilico

Llegar tarde a una cita es costumbre para algunos. Pedir permiso para hacerlo a cuenta de un Negroni y un cuento a medio terminar, un descaro feliz para ciertos neuroticos. Y "El Perseguidor" y Cortazar atrapante pero dejando ver que, al igual que Sabato, no se lee igual a los quince que a los veintipocos...